Julio 2017

¿Por qué comprar un seguro para mi auto?

Hecho: en México, el 70% de los automóviles no cuenta con un seguro que proteja a los dueños en caso de robo o accidente. Pero, ¿por qué alguien no aseguraría un bien tan preciado como su vehículo? Sus razones tendrá: tal vez por cuestiones económicas, quizá lo considere un gasto innecesario o simplemente porque está convencido de que “A mí no me va a pasar”.

Desafortunadamente, la realidad es otra. Información de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señala que de enero a diciembre de 2016, fueron robadas 71 mil 058 unidades aseguradas en todo el país, un incremento del 14.1% respecto al 2015. ¿Y qué hay de los accidentes? Las cifras son preocupantes: los accidentes de tránsito provocan al año cerca de 400 mil lesionados y 44 muertes diarias.

A estos datos hay que sumar cuánto cuesta perder por robo un automóvil o sufrir un accidente. A decir de la AMIS los costos equivalen entre 1.7 y 2.3% del PIB. Entonces, ¿por qué seguimos siendo más reactivos que proactivos en el tema de los seguros? Sino es sencillo volver a comprar un vehículo y definitivamente hay que recordar que una vida es invaluable.

La falta de cultura en torno al tema de adquirir una póliza y el mito de que invertir en un seguro que cuide nuestro patrimonio es un lujo o un gasto son factores que durante años han contribuido a que sólo el 30% del parque vehicular en el país cuente con protección por parte de alguna aseguradora.

Imaginemos que desafortunadamente participamos en un accidente automovilístico. Si sumamos los costos que éste genera –los daños a la unidad, los daños ocasionados a terceros, los gastos médicos de los ocupantes del vehículo, los gastos legales y daños a la nación– el riesgo que puede correr nuestro patrimonio se incrementa exponencialmente. Es en estos casos críticos cuando el adquirir un seguro para nuestro automóvil deja de verse como un gasto innecesario y se convierte en una necesidad.

Bien, ya tienes motivos suficientes para tomar la decisión de asegurar hoy mismo tu vehículo. ¿Qué sigue? Primero, una vez que te reúnas con tu asegurador es importante preguntarle cuáles son los alcances del seguro contratado ya que las coberturas son distintas de acuerdo a las necesidades de cada persona. En ese sentido, mi consejo es que busques aseguradoras capaces de ofrecerte coberturas a la medida de tu estilo de vida.

Por ejemplo, actualmente en México ya existe el seguro obligatorio para conductores que circulen por carreteras federales y en algunas entidades de la República; sin embargo, la cobertura con carácter obligatorio es la de daños a terceros (en su integridad física o bienes). Esto significa que la póliza no pagará los daños de tu vehículo, ni se ocupará de tus gastos médicos o legales. Otro caso es cuando pones tu automóvil o motocicleta particular al servicio de una empresa de transporte privado de pasajeros o mensajería, tu póliza ya no cubrirá los gastos que genere un accidente, ya que de inicio fue contratada únicamente para un vehículo particular. Hay seguros, desde los más básicos, hasta los que cubren situaciones extraordinarias como un terremoto, incendio, huracán o actos de personas que tomen parte en paros, huelgas o disturbios.

En cuestión de seguros (a diferencia de otros servicios) no se debe buscar la opción más barata sino, la que más se adecúe a nuestras necesidades y tenga la mejor cobertura. Por eso, antes de tomar una decisión debemos averiguar con nuestra compañía de seguros si tiene cobertura a nivel nacional, cuál es el número de ajustadores con los que cuenta, y cuál es el tiempo promedio en que llega un ajustador. Esos factores son los que marcan la diferencia.

Y a pesar de que un presupuesto limitado es sin duda un factor importante, si tomamos en cuenta que no contar con un seguro puede hacer que el patrimonio que tanto cuidamos desaparezca en un instante, entonces quizá deberíamos considerarlo y hacer un esfuerzo por invertir en una protección. Es importante considerar que el hecho de que nunca hayamos tenido un accidente vial, no nos garantiza de que no nos ocurrirá en el futuro. Por eso, aunque creas que jamás lo utilizarás, es mejor circular tranquilo que jugar un volado con el destino.

Por último, al momento de elegir una aseguradora, escoge aquella que haya invertido en tecnología de geolocalización y atención en línea –a través, por ejemplo, de aplicaciones–. Y es que con la incorporación del GPS, hoy podemos conocer la ubicación de un vehículo robado o avisar de un accidente con tan sólo oprimir un botón desde nuestro smartphone sin tener que pasar horas en una línea telefónica reportando un incidente, buscando el número de póliza o las placas del vehículo.

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señaló que durante el primer trimestre del 2017, fueron robadas 21 mil 135 unidades aseguradas en todo el país, lo que representa un incremento del 33.2% con respecto al mismo periodo del 2016.